viernes, 14 de diciembre de 2007

de música ligera

Ella durmió al calor de las masas
y yo desperté queriendo soñarla.
Algún tiempo atrás pensé en escribirle
que nunca solté las trampas del amor.

De aquel amor de música ligera
nada nos libra, nada más queda.

No le enviaré cenizas de rosas,
ni pienso evitar un roce secreto.

De aquel amor de música ligera
nada nos libra, nada más queda.

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